Síntomas de la hepatitis B

Los síntomas de la hepatitis B se producen debido a la inflamación del hígado, una característica que se repite en todos los tipos de hepatitis.

Síntomas de la hepatitis B

  • Fatiga crónica
  • Orina de color oscuro aunque sin sedimentos
  • Falta de apetito
  • Dolor muscular
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor articular
  • Febrícula
  • Decaimiento corporal
  • Piel de color amarillo

 

Una vez que se produce la infección del virus de la hepatitis B no todos los pacientes presentan síntomas. En algunos casos los mismos pueden durar algunos días para luego desaparecer completamente. Finalmente hay un tercer tipo de paciente que se ve afectado de forma rápida e intensa.

Cómo actuar ante los síntomas de la hepatitis B

En caso de detectar cualquiera de los síntomas de la hepatitis B deberás recurrir lo antes posible a un profesional médico. Este indicará los pasos a seguir para poder diagnosticar de forma precisa la presencia de la hepatitis (en cualquiera de sus clases) u otro tipo de enfermedad.

Los estudios clínicos incluyen la realización de análisis para detectar los niveles de albúmina y el funcionamiento hepático.

En caso de estar infectado con hepatitis B debemos saber que esta es la menos grave entre las existentes. La función hepática se verá afectada en el periodo más intenso de esta enfermedad pero se recuperará con el paso de las semanas o los meses.

La hepatitis B debe ser controlada constantemente para detectar fallos en el funcionamiento del hígado u otros tipos de manifestaciones.

El peor de los escenarios es aquellos en los cuales se produce una insuficiencia hepática. Allí, en la mayoría de los casos, es necesario llegar a un trasplante de hígado.

Más datos sobre la prevención de la Hepatitis B

La mejor forma de prevenir la hepatitis B es estar inmunizado mediante la vacuna contra el VHB. Se debe cuidar especialmente a los bebés ya que se encuentran dentro de grupos de riesgo. Estos deben recibir todas las dosis de las vacunas correspondientes para poder estar completamente protegidos contra la hepatitis B.

Además, en caso de requerir una transfusión sanguínea esta debe ser realizada en centros aprobados y reconocidos. De esta forma nos aseguraremos que la sangre utilizada haya sido analizada para detectar la hepatitis B o cualquier otro tipo de virus.

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